domingo, 22 de marzo de 2026

La sopa

LA SOPA

Por fin siente la pobre mujer alegría en su corazón oprimido, porque miedo le da la reacción del marido a sus guisos. Si le sirve la sopa caliente, ruge porque se quema el paladar; si la deja templar, brama porque fría no hay quien se la tome. Si le echa un cacillo, porque es poca; si dos, porque quiere engordarle como un cochino. Si añade una pastilla de Avecrem, porque está salada; si no, porque está sosa.

Pero parece que va acertando. Ayer agregó una araña machacada al sofrito y hoy vómito del gato. Y el cabrón hasta ha sonreído.