domingo, 22 de marzo de 2026

El oasis

EL OASIS

Qué a gusto se encontraba aquel hombre en el desierto de Chihuahua, donde le había llevado su viaje. ¿Calor? Ni pizca, sumergido como estaba en el manantial. ¿Sed? Qué va, si había leche de camella en abundancia y tinajas de agua fresca por doquier. ¿Tedio? Al contrario: estaba totalmente extasiado con la visión de aquel tótem de colores vibrantes que irradiaba espirales de luz sobre las dunas doradas. Como para aburrirse.

Pero al disolverse el efecto del mescal y despertar, ya no había tótem ni palmeras ni agua ni nada. Arena sí, toda. El desierto entero en su garganta abrasada.