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viernes, 6 de enero de 2012

Instrucciones para coser un botón


INSTRUCCIONES PARA COSER UN BOTÓN

¡Hola, amigos! Nos encontramos una semana más en esta interesante sección de la revista, pensada para hacernos la vida más fácil. Hoy aprenderemos a coser un botón. Parece sencillo, pero todo en esta vida —como habréis ido descubriendo— tiene su ciencia. Bien, empecemos.
Lo primero de todo es crear un ambiente apropiado para evitar sucumbir en el intento. Buscaremos un espacio bien iluminado; yo recomiendo la luz natural, pero sin descartar nunca un potente foco de luz eléctrica. Colocaremos una silla con respaldo, nada de tirarse en el sofá ¡eh! y haremos acopio de todos los utensilios necesarios, situándolos bien a mano. No conviene, en absoluto, dejarnos alguna cosilla que nos obligue a tener que levantarnos, lo que podría provocar que flaqueara nuestra buena disposición.
Los útiles a tener en cuenta serán: la caja de los hilos, cuanto más repleta, mejor. Sugiero dejar dentro las agujas (las hay de distintos grosores, según el tejido a atravesar); unas tijeras que corten (prescindir de las del pescado y las del todo a cien). Lo mejor sería hacer una inversión en unas decentes, usarlas solo para este menester y os aseguro que dispondréis de una buena herramienta para siempre. En cuanto al dedal, es optativo, pero no lo recomiendo para los principiantes, pues no sabríais muy bien qué hacer con él.
Ya tenemos todo lo básico. Nos sentamos, escogemos el color de hilo más parecido al de la ropa  y enhebramos la aguja (si se complica esta operación, avisamos a alguien de la casa para que nos eche una mano). Hacemos un nudo en el extremo del hilo para que haga de tope, y ya estamos preparados.
Antes de empezar a perforar la tela, permitidme hacer unas consideraciones importantes: aseguraos de poner el botón por el lado bonito y que la prenda esté del derecho, pues una vez concluida la faena cabrea bastante tener que deshacer un cosido hecho a conciencia.
Pues hala, ¡a coser se ha dicho! Como precauciones finales quiero insistir mucho en que dejéis todo bien recogido; que no se vaya a quedar por ahí ninguna aguja  olvidada. Y un último consejo: si el tejido es de un tono claro, recomiendo lavar la prenda para eliminar esas inevitables manchitas de sangre, hay que ver lo que duelen esos puñeteros pinchazos.
Bueno, pues esto es todo por hoy. A partir de ahora nos podrán decir que no sabemos freír un huevo o hacer la “O” con un canuto, pero que nadie insinúe que no somos capaces de coser un botón…
Os espero la próxima semana en esta sección. Descubriréis unos trucos muy útiles para…


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