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martes, 28 de enero de 2014

Superstición

SUPERSTICIÓN

Suspiró profundamente y recogió dos cubiertos. ¡Pues que alguna de sus hijas o nietas le hubiese ayudado a poner la mesa, carajo, en vez de sentarse tan frescas en la salita a terminarse su botella de moscatel! No era culpa suya que le temblaran las manos y se le rompiera una copa de vino, bastante tenía con disimularlo. Y trece a la mesa, ¡nunca! Sacrificó sin mucho esfuerzo a la cafre de su cuñada. Y al tontaina de su hermano.



6 comentarios:

  1. Jopeeee, empezaba como la vida misma, pero el final ha sido algo trágico. Muy bueno.
    Besicos muchos.

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  2. Qué mala fama, con lo bonito que es el 13, je je.

    Besos Susana.

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  3. Cualquier pretexto es bueno para acabarse una botella lejos de la compañía de esa familia. Como decía aquel, los amigos son la manera que tiene dios de pedirnos perdón por la familia que nos ha dado.
    Un saludo
    JM

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  4. Esto si que es canibalismo familiar.

    Saludos

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  5. Yo, que soy tan supersticioso haría lo mismo. JA ,JA ,JA ,muy simpático micro. A ver si encuentro uno más largo un día para disfrutarlo . Un fuerte abrazo, Sotirios.

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  6. Buen relato Susana; pelin trágico, pero los giros finales son así. Eso si, la frase final tiene buena pinta para los de REC.

    A ver si hay suerte.

    Saludos.

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