Follow by Email

sábado, 2 de noviembre de 2013

Coreografía

COREOGRAFÍA

Faltan solo unos minutos para que comience el ensayo general. Mañana en el estreno no puede haber errores ni dudas, todo tiene que brillar. Águeda, con el cabello recogido en un moño, se esmera deslizándose como un cisne con sus zapatillas blancas sobre el suelo perfumado. Con la mirada, pues no se atreve ni a rozarlo, acaricia el vestidito que lucirá la primera bailarina, qué preciosidad. Sus manos enguantadas giran en círculos sobre al espejo y cuando todo el escenario reluce, se dobla por la cintura haciendo una reverencia a un público inexistente que la aclama en una gran ovación.
Plas, plas, plas. Tres palmadas de su compañera apoyada en el quicio de la puerta la devuelven a la realidad.
—Águeda, guapina, espabila con la mopa que todavía nos queda el vestuario y la sala de pilates.




2 comentarios:

  1. Menos mal que todavía se puede soñar con los pies en el suelo, todo es mucho más agradable... Las mopas dan mucho juego para el baile ;)

    ResponderEliminar
  2. Muy buen punto de vista, Ana, me gusta. Hay que ser positivos y las mopas son nuestras aaamiiigaaas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar