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jueves, 3 de octubre de 2013

Sobredosis de arte

SOBREDOSIS DE ARTE

Después de dos horas pateando salas y más salas llenas de retratos, bodegones, paisajes, esculturas y tapices… descubrí una puerta con un letrero que ponía: «Solo personal autorizado». Esta es la mía, me dije, y en un despiste del guía la empujé con disimulo y me colé dentro. 
Derrengada, me dejé caer en el suelo del cuartucho. Cuando mis ojos se hicieron a la oscuridad, casi se me saltan las lágrimas de la emoción al ver tan bien ordenaditos en aquel hueco: una escoba, un recogedor, unos trapos amarillos con rayitas rojas y un plumero.


3 comentarios:

  1. Con lo que me gusta a mi autoautorizarme para las puertas, je je.

    Espero que además escoba, recogedor, trapos y demás estuvieran desconjuntados de color y modelo.

    Un beso Susana.

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  2. Es lo que tiene el ARTE ¡quien se mete en él en un grupo guiado sin contar con cierta libertad para el soslayo, puede enfermar como Sthendal!.

    Jajá...encontrarse con el cuartito de la limpieza y sentirse como en "casa" tiene que ser un alivio cuando todo parece girar sobre la cabeza.
    Un beso Susana y feliz semana.

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  3. Jajajjaja, a veces tanto aluvión de arte puede saturar...

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