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lunes, 13 de octubre de 2014

Pesca y caza

PESCA Y CAZA

«Recluida en el pozo seco, pronto se callará», decide Bruno escondiendo detrás del acuario la red mojada. Arrodillado con la oreja muy cerquita de la piraña, el niño cree escuchar su boqueo. Mientras, su hermana persigue por la tienda al dependiente de ojos aguamarina, que le explica que las tortuguitas son más sucias; que los peces naranjas son todos idénticos y que, cuando se mueren, los pequeños de la casa no distinguen a los intrusos en la pecera al llegar del cole.
Para cuando su hermana toda despeinada y el dependiente de ojos aguamarina salen del almacén, el pez ha muerto y Bruno lleva un rato dormido en el suelo.


3 comentarios:

  1. Uah! Cuántas historias te caben en una pecera Susana, je je. Muy bien.

    Abrazos.

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  2. No me enteré hasta esta semana que tenía que ir sobre el hambre, pero lo importante es darle a la cabeza.
    Gracias, Miguel.

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  3. Cierto. Me gusta el relato.... pero sobre todo el título. Estupendo, Susana.

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