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sábado, 13 de abril de 2013

Deseos


DESEOS

—Y tú para de leerme la mente, maleducado. Y ahora no  le vayas  con el cuento del Ratoncito Pérez a mamá, que vas a estropear la sorpresa…  —le regaña Clara mientras apaga de un soplido las ocho velas.
—¿Y por qué no pides un deseo para ti? —le pregunta al escucho el niño masticando un trozo de tarta.
—Pareces tonto, Nico. ¿No ves lo triste que está  desde que se le cayeron los dientes?


5 comentarios:

  1. Ay! qué historia de cumpleaños, con el disgusto de la madre por sus dientes, y un niño inocente que no percibe lo que se esconde detrás de esa figura maternal a la que seguramente adora.

    Una buena historia en dosis mínimas que merecería ser contada un poco más allá de las cien palabras. ;)

    Un abrazo Susana,
    y feliz domingo soleado ¡milagro!.

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  2. Los ciumpleaños a veces no son lo que creemos. Bonita historia con ese comienzo que nos ha calentado un poco la cabeza, o al menos a mí.
    Besicos muchos.

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  3. Estos micros de Rec merecerían más desarrollo, algunos de ellos valen mucho la pena. Pero el tiempo escasea y cuando te quieres dar cuenta, zas, ya están con la siguiente frase y no te enteras. Me eeestreso (¡nooo, esto me divierte mucho!).
    Un beso, gracias a las dos.
    Susana.

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  4. Inquietante relato con varias lecturas, detrás de la inocencia de los niños ante la caída de dientes de la madre se esconde mucho más, verdad?
    saludos.

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    Respuestas
    1. Cuando eres niño y pides un deseo, siempre pides algo para ti. En este caso, también. La niña quiere que su madre esté contenta, porque si mamá está triste y llorosa los niños sufren.
      Un abrazo, Asun.

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