lunes, 2 de noviembre de 2026

Vestigios

VESTIGIOS

En la línea del horizonte, bajo un sol que abrasaba los campos yermos por donde serpenteaba aquella carretera, se iba mostrando la torre de un campanario. Sonreí, aliviado. Hasta me pareció oír repicar las campanas. Donde hay iglesia hay pueblo, donde hay pueblo hay bar, me dije. Sudoroso, con una sed espantosa, me imaginé sentado a la fresca en la cantina, bebiendo una limonada fría y charlando con el mesero, preguntándole por aquel lugar que no venía en el mapa.

Pero ni cantina, ni limonada, ni charla. Al aproximarme, descubrí que se trataba de un embalse sobre un pueblo inundado.