ZODÍACO
Que
evitasen a toda costa las alturas, decía el horóscopo de hoy para el signo
Acuario. Que bajo ningún concepto se subieran a una silla a cambiar una
bombilla, ni se encaramasen al armario para bajar de arriba una maleta. Que
mucho cuidado con los peldaños de las escaleras, con las aceras.
Menos
mal que Alberto no lee esas tonterías. No es que no crea en las fuerzas del
universo, en las energías cósmicas, en las conexiones neuronales y en la
supraconciencia. De hecho, está convencido de que hay un equilibrio universal
entre todos los seres vivos del planeta; esto lo dice el budismo y él así lo
siente. Pero lo de los horóscopos no le gusta, le dan mal rollo esos presagios,
aunque sean invenciones de algún memo de la revista o periódico correspondiente.
Y precisamente
hoy, dos de febrero, para celebrar que es su cumpleaños, ha escalado una
montaña de más de dos mil metros y está experimentando en lo más profundo de su
alma esa espiritualidad, esa unión con la naturaleza que le rodea. Acaba de llegar
hace un momento a la cima —para lo que llevaba preparándose bastante tiempo— y está
respirando el aire puro de la cumbre y disfrutando de la majestuosidad de la
cordillera a sus pies. Le entra entonces hambre y saca de la mochila el
bocadillo que ha comprado en el bar de carretera donde tomó esta mañana el café,
y al desplegar la hoja de periódico donde va envuelto empiezan a asomar,
amenazadores, una cabra, un león, un cangrejo, un escorpión, unos peces…